El bourbon de Kentucky se diferencia de otros tipos de whiskeys gracias a sus ingredientes, su envejecimiento y las aguas purificadas por la piedra caliza de Kentucky. No obstante la tecnología moderna ha permitido mejorar y uniformar la producción del whiskey, el sabor único del bourbon se ha forjado en la antigua tradición de destilación típica de esta región.
Nuestra agua
El agua de los manantiales de Kentucky, purificada naturalmente cuando fluye a través de formaciones de piedra caliza, es perfecta para la destilación del bourbon ya que no contiene minerales que afecten su sabor. Esta agua no contiene fierro, condición que hace al bourbon de Kentucky conocido en todo el mundo.
Granos seleccionados
La receta más común del bourbon consiste en una mezcla de al menos 51 por ciento de maíz, malta de cebada y centeno o trigo. Cada destilador selecciona cuidadosamente los granos considerando su calidad, madurez y contenido de humedad.

Los granos son molidos hasta convertirlos en harina y a intervalos se añade el agua pura de los manatiales. Esta mezcla es luego "empastada" o cocida. Durante el proceso la mezcla produce almidón, el cual luego se transforma en maltosa, también conocida como azúcar de grano. La levadura que se añade a la mezcla transforma el azúcar en alcohol, dando comienzo a la fermentación.
Fermentación
La levadura se añade a la mezcla de agua y granos, que es llamada mezcla ácida, en grandes contenedores.

La cantidad de levadura usada por las diferentes destilerías en la fermentación es lo que diferencia a una marca de bourbon de otra y es un secreto celosamente guardado en esta industria. Se sostiene que la levadura afecta el cuerpo, aroma y sabor del bourbon tanto como el proceso de envejecimiento. Muchas familias dueñas de destilerías han pasado de generación en generación fórmulas que son usadas todavía hoy.

La fermentación tiene lugar en grandes contenedores, algunos con una capacidad de hasta 50,000 galones. Contendores hechos con madera de ciprés eran usados en los inicios de la industria del bourbon. Aún cuando algunas destilerías todavía usan madera de ciprés, contenedores hechos de acero inoxidable son comunes hoy en día.

Después de tres o cuatro días de fermentación, la mezcla es transvasada a otro contenedor para su destilación. El líquido claro como cristal que resulta es destilado o separado de la mezcla. A este punto, el líquido contiene entre un ocho y un nueve por ciento de alcohol, unos 16 a 18 grados alcohólicos.
Destilación
Destilación es el proceso por el cual se separa el alcohol de la mezcla y se lleva a cabo calentando la mezcla para capturar el vapor que se produce, el cual contiene alcohol y saborizantes.

Grandes alambiques, algunas veces de 50 pies de largo y 4 de diámetro, son usados para calentar la mezcla y colectar el vapor. El vapor se enfría al pasar por el alambique y se transforma en un líquido conocido en los círculos destiladores como "vino bajo" o "cerveza de destilería", con 45 a 65 por ciento de alcohol.

La mayoría de las destilerías usan un alambique doble, que asemeja a una marmita grande, para seguir refinando el vino bajo y transformarlo en vino alto, un líquido claro listo para empezar su envejecimiento.

El vino alto puede contener de 50 a 57.5 por ciento de alcohol dependiendo del producto final que se desea obtener. Como regla general, el bourbon contiene menos saborizantes cuando su gradación alcohólica es mayor.

Las destilerías de whiskey de Tennessee añaden otro paso al proceso de destilación. Este consiste en filtar el vino alto usando un filtro a varios niveles hecho de carbón de arce antes de comenzar el proceso de envejecimiento.
Barriles de roble quemado
Barriles nuevos hechos con roble blanco son llenados a toda su capacidad con el vino alto y se preparan para varios años de envejecimiento. El interior de los barriles es quemado, lo cual confiere al bourbon su color ámbar y su sabor suave y definido. El envejecimiento toma como mínimo dos años. Si el bourbon ha sido dejado envejecer por menos de cuatro años, tal información debe aparecer en la etiqueta. La mayoría de los bourbons son dejados envejecer por un tiempo de cuatro a ocho años.

Mientras el líquido envejece dentro del barril, variaciones de temperatura producto del cambio de estaciones le hacen expander y contraer, pasando en este modo a través de la capa de acaramelada madera quemada que cubre el interior del barril. El líquido es así "suavizado" y lentamente adquiere el sabor y la apariencia que dintinguen al bourbon.

La mayoría de los depósitos son construídos en la cima de alguna colina o acomodados en estructuras zigzageantes en campos abiertos. Estos depósitos contienen varios pisos de "anaqueles" donde acomodar los barriles y habitualmente permiten la circulación del aire. Debido a que los cambios de temperatura a menudo afectan más rápidamente a los barriles ubicados en los niveles superiores, algunos destiladores van rotado los barriles conforme éstos envejecen a fin de hacer todo el proceso más uniforme.

Cambios de temperatura hacen que el agua pura que es parte del bourbon se evapore, de modo que los barriles al ser abiertos habitualmente contienen una cantidad de líquido menor a la originalmente envasada. El bourbon pierde alrededor de un tres por ciento de su volumen por cada año de envejecimiento mientras que, al mismo tiempo, contiene entre 10 y 20 por ciento más de alcohol.

Dado que dos barriles con el mismo bourbon no pueden sufrir exactamente los mismos cambios de temperatura, variaciones en el contenido alcohólico suelen producirse. La mayoría de los destiladores mezclan el bourbon procedente de sus diferentes barriles a fin de asegurar un uniforme y distintivo producto final.
El experto destilador
Un verdadero artífice, el destilador maestro es el elemento crucial en la producción del bourbon. Cada marca de bourbon tiene su propia receta, la cual es celosamente guardada por el destilador maestro.

Los expertos destiladores participan en la producción del bourbon desde el comienzo, seleccionando ciudadosamente los granos y controlando atentamente el proceso de fermentación. Se dice que un buen destilador puede determinar el punto exacto del proceso fermentación simplemente observando la forma de las burbujas que se forman en superficie.

El destilador experto desempeña otros roles fundamentales al seleccionar barriles, controlar la temperatura y, finalmente, determinar el momento cuando el bourbon ha envejecido al punto justo.